No pasarán

La vida es historia y la historia da lecciones. La humanidad guarda esas lecciones en un principio por memoria en primera persona. Pero el tiempo hace que la historia se mire desde la distancia, y es esta segunda perspectiva la que muchas veces debilita las lecciones.

Hay ejemplos incontables en el mundo. El pueblo que recuerda, no está abocado a repetir los mismos errores. Cuando dejas de recordar o tu recuerdo se basa en una memoria debilitada por el tiempo o retorcida por la manipulación, es cuando se pierde la perspectiva y el error persiste. Le toca a la historia crear de nuevo una lección, y a la vida, sostener de nuevo la historia. Por eso la memoria histórica es importante. No sirve para no cerrar heridas, sino para recordarlas y que la infamia no se repita. La memoria es el recurso del ser humano para no repetir los mismos errores y no para enterrase en ellos.

La Alemania nazi asesinó entre 11 y 17 millones de personas. 6 millones eran judíos. El resto fueron prisioneros soviéticos, polacos, gitanos, homosexuales, personas con discapacidad y opositores políticos. No se puede negar, porque la memoria de las atrocidades se preserva en museos, libros, comunidades y personas. El mundo se levantó para luchar en contra. España no. Nuestro país sólo recibía armas y ayuda de Hitler y Mussolini para auspiciar 40 años de miedo, muertes, opresión y denigración de la mujer, aunque parece estar cayendo en el olvido de muchos. Los nazis siguen repugnando. Los franquistas no tanto.
 
Mujeres en la España franquista -https://shorturl.at/zmqJ8
 
Mujeres en la Alemania nazi - https://shorturl.at/EulsG

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Pero en el ahora, resulta que los judíos, cuyo pueblo fue objeto de exterminio con Hitler, tratan de exterminar a los palestinos para crear la ciudad de vacaciones de Trump, y que ellos puedan tener la falsa tierra que su religión se empeña en reclamar. Irán, Líbano van detrás. Netanyahu y Trump son los nuevos Hitler y Mussolini conquistando de aquí y de allí a base de bombas y hambruna. La historia da lecciones y la humanidad a veces, demasiadas veces, hace un uso torticero de las mismas. No veo al mundo levantarse contra el exterminio palestino o la matanza de civiles para quedarse con el petróleo disfrazado de quiero acabar con el régimen autoritario de los ayatolás o de cualquier dictadura. No están utilizando el asesinato industrial de personas con cámaras de gas y hambre, pero sí con bombas y hambre. El sufrimiento es el mismo. Lo que difiere es que los alemanes escondían las matanzas en recintos a los que nadie podía acceder y tratando de no dejar pruebas. Ahora se retransmite de forma pública y todos lo vemos. Pero no es posible la misma respuesta, porque ahora tenemos a Estados Unidos sosteniendo la masacre ¿verdad?

El fascismo es un movimiento político y una forma de gobierno totalitaria, antidemocrática, racista, ultranacionalista de extrema derecha y basada en el militarismo. Es difícil de definir, porque no hay un régimen fascista uniforme. En Alemania fue nazismo. En España se llamó franquismo por obvias razones. Pero hay muchos más ejemplos de movimientos y gobiernos fascistas desiguales, pero con los mismos principios repugnantes. Y siguen apareciendo. Vestidos de otra forma, pero el fondo es el mismo si sumerges tu cabeza en sus aguas.
 
Para aquellos que ahora piensen también en el comunismo, les recuerdo que cuando las ideas sociales se ponen por detrás de los intereses políticos, sucede lo mismo. La misma repulsión emerge cuando el autoritarismo se adhiere a cualquier receta social idealista. Pero véase que los términos socialismo, comunismo y marxismo no son lo mismo, aunque el marketing de la época lo intentó unir todo bajo el color rojo. Esto sería objeto de otro blog para que dejen de mezclar en el mismo caldo conceptos que no son iguales. Una cosa está clara, el fascismo, es repugnante social y políticamente. Se mire por donde se mire.

La vida, la historia y las lecciones a veces tienen nombre propio. La famosa frase "No pasarán", surge en respuesta al comunicado de Franco del 18 de julio de 1936, y fue un lema durante la guerra civil española. Dolores Ibárruri, la pasionaria, era hija y mujer de mineros y fue testigo de la represión del general Francisco Franco en la Revolución de Asturias en 1934. Precisamente fue él quien recomendó utilizar tropas de la Legión y de Regulares (soldados marroquíes), para llevar a cabo la represión en Asturias. La razón por la que no se utilizaron tropas peninsulares es porque, en caso de pérdida de vidas de las tropas, no causarían mala imagen ni divulgarían lo ocurrido, creando mala imagen para el gobierno nacional. Además, los Regulares gozaban de autonomía para poder asesinar, violar y saquear a la población a la que iban a someter. De esta revolución y su represión, también salió la falsedad de las noticias difundidas por el gobierno, y la verdad testimonial sobre las torturas denominadas "sádicas" a los prisioneros. En ese caldo de cultivo vivió Dolores las hazañas de Franco, por lo que el comunicado sobre el levantamiento militar contra la República en 1936, no le era ajeno. Ibárruri luchó por ideales que configuraban un mundo mejor y más justo. Habló de igualdad de género en el trabajo y en la política, aunque nunca se consideró feminista. Otras mujeres de la II República como  Clara Campoamor, Victoria Kent, Margarita Nelken o Federica Montseny tuvieron una formación de la que Dolores Ibárruri careció. Pese a querer ser maestra, tuvo que apartar sus estudios. La historia de Dolores está llena de dolor también. De los seis hijos que tuvo, cuatro murieron debido a la situación de pobreza y el quinto, Rubén, en la batalla de Stalingrado. Sólo Amaya sobrevivió. Pero Ibárruri mostró siempre fortaleza y determinación: no te quedes llorando, lucha. 
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La guerra civil española tuvo lugar entre 1936 y 1939 y comenzó con un golpe de Estado contra el gobierno de la Segunda República. Ante la victoria del bando Nacional, Dolores tuvo que exiliarse. Como curiosidad, el término "Nacionalista" o "Nacional" lo acuñó Joseph Goebbels, ministro nazi de propaganda, tras la visita de la delegación española clandestina para solicitar ayuda y material bélico a la Alemania nazi tras el golpe de Estado. Se pretendía dar legitimidad a la ayuda militar alemana.

Volvió a España en 1977 y murió en 1989. No sin antes darse cuenta de que Stalin no debía ser soporte de sus ideas y de que la receta social de sus ideas no casada con el autoritarismo de dicho régimen. La memoria de Dolores y su "Más vale morir de pie que vivir de rodillas», se convirtieron en un lema de vida contra el fascismo. Por eso debe persistir. Compartas o no sus ideales, su vida e historia son y serán lecciones de vida. De esas que no se pueden olvidar. De esas que sirven para que el fascismo con todas sus formas, disfraces y raíces no aterrice de nuevo. No debe volver a repetirse. La vida es historia y la historia da lecciones. No pasarán.

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